Chocolate caliente a la mandarina, con azúcar mascabo y especias

Chocolate caliente a la mandarina, con azúcar mascabo y especias

Letras | Cocina

CHOCOLATE-CALIENTE-HOT-CHOCOLATE-16ER

El chocolate caliente es una bebida con historia, sagrada en ciertas épocas, de elite en otras, popular con el correr del tiempo y siempre, siempre, fascinante.

CHOCOLATE-CALIENTE-HOT-CHOCOLATE-19CHOCOLATE-CALIENTE-HOT-CHOCOLATE-24Desde aquel líquido picante y bastante amargo que preparaban los aztecas, o el posterior chocolate dulce que difundieron los españoles en Europa, al chocolate que hallamos hoy en casi cualquier rincón del Universo, han pasado años, más de miles, un gran número de civilizaciones y culturas, ha cambiado el clima, la economía, los gustos y, pese a todo, el chocolate, en sus múltiples versiones, sigue vivo. Y muy vivo!

chocolate-caliente-33CHOCOLATE-CALIENTE-HOT-CHOCOLATE-14CHOCOLATE-CALIENTE-HOT-CHOCOLATE-20

Un dato curioso. Luego de la entrada de Hernán Cortés en México –atraído por el valor alimentario y monetario que le daban los aztecas al chocolate –, se sabe que fueron las órdenes religiosas las encargadas de promover su consumo en el resto de Europa y Occidente. En un principio, considerado como una medicina, se lo tomaba sólo para paliar la debilidad orgánica y el hambre, pero muy rápidamente (los motivos están demás) se convirtió en una adicción, que tomaban todos y a toda hora, hasta que la iglesia, la misma que lo había introducido, debió intervenir para frenar tantos excesos.

CHOCOLATE-CALIENTE-HOT-CHOCOLATE-23RComprensible? No podía ser de otro modo. El cacao es un fruto y, como tal, contiene los mismos nutrientes sanos de otros alimentos vegetales, entre ellos minerales y antioxidantes pero, también, un número elocuente de compuestos químicos orgánicos, un conjunto de neurotransmisores que actúan como antidepresivos, reduciendo el dolor y el estrés y generando un estado de bienestar emocional.

CHOCOLATE-CALIENTE-HOT-CHOCOLATE-22Creo, sin embargo, que la razón decisiva por la que muchos de nosotros comemos chocolate es por su exquisito sabor, es un alimento rico, que nos provoca, al derretirse, una sensación cercana al gozo inmenso, y que estimula todos los centros del apetito y del placer del cerebro.

CHOCOLATE-CALIENTE-HOT-CHOCOLATE-32RCHOCOLATE-CALIENTE-HOT-CHOCOLATE-29Hoy, una versión con especias y un tono cítrico de mandarina. Endulzado con azúcar mascabo, saludable e integral, para proteger aquellos beneficios que nos aportará en la bebida el chocolate.

CHOCOLATE-CALIENTE-HOT-CHOCOLATE-31Chocolate caliente a la mandarina, con azúcar mascabo y especias

Ingredientes: (4 tazas de 200 ml c/u)
500 ml de agua
200 ml de leche vegetal o de cabra (mayor digestibilidad)
6 cdas. de cacao amargo
8 cdas. de azúcar mascabo
3 cdas. de almidón de maíz cáscara de 2 mandarinas pequeñas
¼ cdta. de cardamomo molido
¼ cdta. de canela en polvo
¼ cdta. de clavo de olor molido
1 cdta. de extracto de vainilla

CHOCOLATE-CALIENTE-HOT-CHOCOLATE-1CHOCOLATE-CALIENTE-HOT-CHOCOLATE-2ECHOCOLATE-CALIENTE-HOT-CHOCOLATE-3

CHOCOLATE-CALIENTE-HOT-CHOCOLATE-5

Preparación:
Verter en un jarro apto para el fuego el agua y la leche, y disolver la maicena en este líquido frío. Añadir el azúcar mascabo, el cacao, las especias (menos la vainilla) y la cáscara de mandarina.

CHOCOLATE-CALIENTE-HOT-CHOCOLATE-6ECHOCOLATE-CALIENTE-HOT-CHOCOLATE-7CHOCOLATE-CALIENTE-HOT-CHOCOLATE-8Mezclar bien y llevar a fuego medio revolviendo para que no se peguen el azúcar o la maicena en el fondo del jarro.

CHOCOLATE-CALIENTE-HOT-CHOCOLATE-10Cocinar hasta que comienza a espesar, evitando que hierva para no alterar el sabor de la preparación.

CHOCOLATE-CALIENTE-HOT-CHOCOLATE-11Retirar del fuego, quitar la cáscara de las mandarinas y añadir el extracto de vainilla. Mezclar.
Servir caliente!

CHOCOLATE-CALIENTE-HOT-CHOCOLATE-25RMarisa Bergamasco
(Aficionada a la escritura, al buen cocinar y al buen comer y a los buenos y grandes cariños, de profesión agente de viajes, soñadora de vocación, por siempre…)

La gran luna. La «super luna»

La gran luna. La «super luna»

Letras | Cocina

La he visto ya. Es impenetrable en su hermosura! Con un contorno definido a lápiz, y un halo de luz y una voz que enmudece.
Avergüenza mirarse y mirarla. Es el beso del cielo…
Salí a buscarla entre los hostiles edificios, pero ella ganó, y yo también.

Le comparto una de mi madre, que aún vive, aunque no ya con la gracia y los gestos de niña que me consintieron – o mejor, enviciaron – hasta mi primera juventud. Ella veía, en la mancha grisácea que lleva dentro la luna llena, un carro tirado por caballos, y me explicaba cada vez dónde empezaba y donde terminaba su diseño, con la sonrisa ancha y plena y los dedos señalando el cielo. Yo veía lo mismo, claro, porque me gustaba pensar entonces que pudiese ser cierto.

Tantas veces me dio vuelta este asunto de la luna como para empezar un libro, un cuento, una novela, un ensayo, no sé, algo para decir. Me parece buena idea y de pronto la descarto. En fin, cosas que me vienen en mente, cosas con emoción…

Me adelanto al postre que le traeré en el próximo encuentro, porque esto de la luna me puso en estado de tomar chocolate con leche, como aquel que me preparó mi madre en la mamadera del año… nunca lo diré…

dsc04900No creo que sea necesaria la receta, sin embargo, y aprovechando el aire de confidencia, le dejo mi versión adulta:

dsc049051 cucharadita de cacao amargo (vamos a endulzarlo luego, no precisamos cacao dulce, y además es más natural)

2 cucharaditas de azúcar integral (no queremos las calorías vacías del azúcar blanco, en cambio, preferimos el consumo habitual de azúcares no refinados que contribuye a aumentar la ingesta de compuestos antioxidantes)

1 taza de leche de cabra (por los beneficios de su alta digestibilidad)

Mezclar el cacao amargo con un poquito de agua caliente para facilitar la disolución de posibles grumos. Agregar la leche caliente y endulzar con el azúcar orgánico.

dsc04912Y que le pese al invierno nuestro desafío!!

dsc04918PD: Hay días en que la tierra me provoca ganas de llorar, la tierra con sus trabajos y algunas de sus gentes. Pero cómo se puede vivir -me pregunto mientras voy y corro y tolero lo que viene llegando- en la luna para siempre?

Marisa Bergamasco
(Aficionada a la escritura, al buen cocinar y al buen comer y a los buenos y grandes cariños, de profesión agente de viajes, soñadora de vocación, por siempre…)