Los tomates verdes de mi madre «Dorita»

TOMATES_VERDES_071RR

Sepa disculpar usted la ausencia de la semana pasada pues acabo de visitar a mis padres. Apenas entré, los abracé con el cariño de siempre, el pesar y penar lento de haberlos dejado tan temprano y la nostalgia prematura de perderlos.

Para alejar el espíritu afligido, pregunté enseguida por sus tomates. Mi madre es una excelente cultivadora de cualquier semilla o planta que usted imagine y tenga a bien dejar en sus manos. Limón, durazno, pimientos, laurel, palta, zapallos, rúcula, etc. etc. y etc. y, en este período, unos tomates que provocan ternura mientras se ven verdes y supongo que un deseo irrefrenable de llevarlos a la boca cuando lucen maduros y bien rojos. No estuve el suficiente tiempo para disfrutarlos en ese estado.

IMG_5042

Ella se llama Dorita, como mi segundo nombre, y estoy tan orgullosa de llevarlo que aprovecho la ocasión que usted me da para difundirlo; pues hace algunos años, cuando algunos consideraban el nombre como una dorada oportunidad para un chiste (por su diminutivo, tal vez, quién sabe la razón por la cual una persona se ríe de su vecino…), lo ocultaba para evitar la broma.

TOMATES_VERDES_074RR

Mi madre fue mi mundo entero hasta que crecí. Luego la vida no halló mejor horizonte que el de convertirme en madre de mi madre. Y cómo duele… Sin embargo, ella aún está, allí plantando tomates, renegando a ratos con el romero que se resiste a darle un par de hojitas para aromatizar sus salsas. Los fotografié, accedí incluso a subir la escalera –de equilibrio dudoso– que me ofreció para verlos desde lo alto, y jugué con ella y con esta planta hermosa a reírme, porque ambas lo merecían.

Dorita-en-Mallita

Mire lo linda que era mi madre! Justo a la derecha de la foto: Dorita María Gribaudo. En el centro, la nona que adoré, María Felisa, con los pies en el agua de Miramar, en la provincia de Córdoba, en el mes de febrero del año ’61. Está usted de acuerdo en la índole bella e irresistiblemente sexy que trasluce mi madre?

Para continuar la tradición, y de haberla concebido, mi hija debería haber llevado Marisa como segundo nombre, pues el primero de la madre mudaba, en la siguiente generación, al segundo de la hija. De momento subimos el nombre de Dorita al podio y allí lo coronamos. Con qué? Con tomates! Irremediablemente!

IMG_5045

Arrope de tuna, dulce de durazno, pan dulce y estos tomates inmaduros, y si la dejo, sigue y sigue con sus regalos caseros hasta que mi valija cierra de pura casualidad y es la más despreciada por quienes colaboran en subirla al ómnibus a la hora de partir…

TOMATES_VERDES_074RRR

Mi padre es mi punto vulnerable. Su escasa salud y vigor lo han vuelto una persona distinta. Guerrero tenaz, laborioso, ocurrente, obstinado. Así era él, costaba quererlo al primer encuentro pero un poco de paciencia y le mostraba una risa dulce, incapaz de combinar congruentemente con la fama fiera de su carácter. Hoy se ríe como entonces, o como el niño que dejó de ser hace mucho, se pone de pie como un caballero cuando entro y salgo de su propia casa durante los días en que los visito, y no quiere soltar el abrazo en el que me encierra para retenerme…

Volverán las recetas, no se apresure. Un poco de orden en casa y en el alma y regreso…

IMG_5043

Marisa Bergamasco
(Aficionada a la escritura, al buen cocinar y al buen comer y a los buenos y grandes cariños, de profesión agente de viajes, soñadora de vocación, por siempre…)

2 pensamientos en “Los tomates verdes de mi madre «Dorita»

  • 14 mayo, 2015 a las 8:00 pm
    Permalink

    Hermoso tu relato Marisa, y muy bellas las fotos (como siempre). Es importante rescatar lo bello y bueno de nuestra vida, y eso es lo que reflejan aquí tus palabras. Adelante!!! Espero con ansiedad la próxima receta!!!

    Responder
    • 14 mayo, 2015 a las 10:24 pm
      Permalink

      Gracias por tu comentario Guillermo, tan emotivo para mi…
      Gracias de verdad!!
      Un gran abrazo!
      Marisa

      Responder

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Protected by WP Anti Spam

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.