“Biscotti del Re”

Letras | Cocina

dsc06140dsc06152He hablado en otras ocasiones, y también recientemente, sobre Alessandra. Italiana, dirige junto a su marido el agriturismo Il Cucco, muy cerca de Bologna, en el que trabajan ambos más el hijo y más una familia compuesta de empleados y parientes desde hace quince años.

gruppo-cucco-con-grembiule-iigruppo-elis-campagnadavanzelisCuando la vida arrugue la frente y le ponga esa cara de complicada, piense como yo en los permisos que nos otorga cada tanto para ser y sentirnos felices, no importa cuánto dure, de cualquier manera, cuando nos mira con esa cara que consiente, es cuando más se hace querer, le ha pasado? Seguro que sí, con ceño fruncido o con la sonrisa del bienestar, la vida nos mantiene a todos en un sube y baja necesario para aprender a rescatar como único el momento de la subida, y a agradecer, durante el crudo aterrizaje, el haber estado presente, antes de allí, en la cima más placentera.

Los inteligentes, los adoradores del psicoanálisis, los espirituales, y sin ahondar, cualquier otro puede decirlo con palabras menos rudimentarias, el talento es asunto de pocos y no me ha alcanzado como quisiera. Sin embargo, no es ésta la dignidad que pretendo, más bien el desarrollo de la capacidad de agradecimiento que, como un ejercicio cotidiano, le estire y planche el seño a la vida cada vez que me ponga esa cara de mala. Sí, agradecer. Siempre. Para no quedarme sentada sobre el clavo de la discordia, inerte y reclamando. Asunto de pocos también. O de muchos menos…

En uno de sus episodios amables la vida extendió frente a mí la mano de Angelo y luego la de Alessandra, las apreté con autoridad. Las manos incorruptibles considerarían una ofensa la languidez en el trato. Y enseguida los abracé, rendida ante su cariño.

alessandra-e-angeloEl agriturismo Il Cucco es parte de un consorcio de cuatro agriturismos que trabajan juntos, solidariamente. Cada uno diferente en estructura, acogedores todos sin diferencia, abundantes en la respuesta a la más mínima solicitud de sus huéspedes.

panesaletta-ingressoPuede no creerme y tendría usted razón, pues ya formo parte de esta familia (me han honrado con el parentesco de “sorella”) y mis recomendaciones han perdido hace rato la objetividad que nunca tuvieron. Bien, vaya y a la vuelta conversamos. Allí, cerca de Bologna, en la campiña Emiliana, para ser precisos en Altedo, cerca de Ferrara, Módena, Parma y de algunas otras ciudades que incluyen los itinerarios turísticos y que podrá alcanzar fácilmente, sólo deberá esquivar la poderosa tentación de no moverse y dejarse mimar hasta la vergüenza.

Vaya suelto de prejuicios, para no creer que se acercan a robarle cuando le regalan algo en la mano o lo abrazan sin motivo o se hacen cargo de sus bolsos para que usted no los cargue o quieran saber de usted, y pregunten con auténticas ganas. Vaya si puede. Dele un pretexto a la vida, ella sabrá entender a cuál de sus alturas dulces subirlo…

El “biscotto del Re” es oficialmente, desde el año 2011, el primer producto De.C.O. de esta localidad de Altedo (Denominación Municipal de Origen, del Ayuntamiento de Malalbergo). De.C.O. es la marca de «producto típico local» para aquellos productos que constituyen una especialidad exclusiva del territorio municipal.

Historia del “biscotto del Re”
Finalizada la Primera Guerra Mundial, exactamente el 6 de junio de 1918, el Rey Vittorio Emanuele III efectuó una visita oficial a Altedo. Su Alteza Real, sobreviviente del frente Nord-oriental, fue escoltado por el Prefecto de Bolonia, altos oficiales y otras autoridades civiles. El cortejo llegó a las diez de la mañana a Altedo, estacionó cerca del molino de propiedad del alcalde Zeno Pezzoli y todos, Rey incluido, tuvieron que esperar a que el Sr. Pezzoli bajara del dormitorio.

Se cuenta que Zeno Pezzoli no tenía ninguna aptitud para madrugar, y evidentemente, ni siquiera las visitas reales lo aceleraban. (En tal caso, un Alcalde de Altedo, se arroga la envidiable primacía de haber hecho esperar al mismísimo Rey de Italia mientras dormía su cuota justa). Quizás, para aliviar esta incongruencia, la señorita Anna Pezzoli, hija del Alcalde, le ofreció al Rey un ramo de flores que estaba sobre la mesa, y al entregárselas, el agua del florero –para completar el ridículo– mojó sus austeros pantalones militares. Linda bienvenida…

Finalmente, el Alcalde bajó y el cortejo se encaminó hacia la Cooperativa Agrícola Marsiglia. El motivo oficial de la inspección era el de enseñarle al Rey las nuevas técnicas de cultivo del arroz, en particular la de la aradura, hecha desde entonces con maquinarias movidas por motor eléctrico y no más por las antiguas locomotoras a vapor.

Concluida la visita a la empresa, al Rey y a su séquito les fue ofrecido un suntuoso refresco. Para la ocasión, la señora Tuda Martinelli Pezzoli, madre del Alcalde Zeno, ideó un tipo de galleta parecida a las galletas que los soldados consumían en el frente: eran galletas dulces y ligeramente amargas, con almendras, cocidas al horno y un poco crocantes.

re2Al Rey le gustaron tanto que pensó mandar algunas a la finca de San Rossore, donde estaban sus hijos. Se dirigió a la señora Tuda, agradecido, y le ofreció la patente de la Casa Real para sus galletas, pero ella contestó que habían sido preparadas exclusivamente para su Majestad y no para ser expuestas en el comercio. Tomó luego una servilleta, la llenó de galletas, la ató por sus cuatro puntas y se la dio al Rey para que se la mandara a sus hijos. Sin embargo, antes de despedirse, le pidió al soberano la autorización formal para poderlas llamar oficialmente y para siempre «las galletas del Rey», i biscotti del Re.

Diez años después, durante la inauguración del monumento a Giosuè Carducci, en Bologna, Vitttorio Emanuele III, conversando con otras autoridades presentes, oye casualmente pronunciar el nombre de Altedo, y súbito exclamó: “Altedo? I Biscotti del Re!”

Estos bizcochos aún hoy se preparan en Altedo, especialmente para Navidad, Pascua y para la fiesta de las Oraciones, y se han convertido, junto al espárrago verde, en verdaderas y típicas especialidades altedeses.

Ésta es una de mis cimas más dulces: un paseo por Il Cucco y un recuerdo de una sobremesa larga masticando sin parar los biscotti recién hechos en el agriturismo, acompañados de un vino tardío orgánico que le venía a la medida… Cuénteme una de las suyas. Se anima?

Biscotti del Re (para obtener medio kilo de biscotti)
Adaptación de la receta de Alessandra Tosatti
Ingredientes:
150 grs de harina integral fina
150 grs de harina de arroz integral
2 huevos
130 grs de azúcar integral
100 grs de almendras peladas enteras
60 grs de cáscaras abrillantadas de limón o naranja*
½ cucharadita de bicarbonato de sodio
1 pizca de sal marina

dsc06093dsc06095dsc06100Preparación:
Mezclar las harinas con el bicarbonato y la sal y formar un aro sobre la mesada. En el centro colocar los huevos, el aceite y el azúcar. Unir los ingredientes líquidos a los sólidos incorporando de a poco estos últimos. Formar una masa homogénea y agregarle las almendras enteras y las cascaritas de los cítricos previamente picadas.

dsc061021Trabajar un poco más la masa hasta que las almendras y las cascaritas se distribuyan de manera uniforme.

* Las cascaritas de limón o naranja puede comprarlas en cualquier dietética. En este caso las hice caseras, hirviendo 3 limones y 2 naranjas a los que previamente exprimí su jugo. Luego de 5 minutos de ebullición (o cuando estén tiernas) quitarlas del fuego y descartar el agua. Cortarlas en finas tiras. Preparar un almíbar con 150 grs de azúcar orgánico y 150 ml de agua. Continuar la cocción de las cáscaras en el almíbar hasta que éste se reduzca. Retirarlas y pasarlas por azúcar orgánico. Cuando estén frías guardar en frascos de vidrio en la heladera.

Formar panes de aproximadamente 35 cm de largo y 5 cm de espesor. Llevar a horno a 180º por 20 minutos. Atención a no cocinarlos demasiado. Retirar y dejarlos enfriar.

dsc06108dsc06110dsc06112dsc06118Una vez fríos cortarlos en modo transversal en rodajas de no más de medio centímetro de espesor. Volver a hornear los biscotti durante 3 o 4 minutos. Retirarlos aún claros, no dorar.

dsc06123dsc06125Estos biscotti se mantienen por mucho tiempo si se conservan en un recipiente hermético o en una caja de lata.
Sírvalos con un vino tardío, o acompañe el té, el mate o el café si lo prefiere.

dsc06147dsc06145Marisa Bergamasco
(Aficionada a la escritura, al buen cocinar y al buen comer y a los buenos y grandes cariños, de profesión agente de viajes, soñadora de vocación, por siempre…)

0 pensamientos en ““Biscotti del Re”

  • 13 septiembre, 2013 a las 5:25 pm
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    Ahí estuvimos mi querida Marisa, que ganas de regresar y quedarme por lo
    menos1 semana¡¡

    Responder
    • 14 septiembre, 2013 a las 9:19 am
      Permalink

      Querida Susie,
      entiendo y comparto tu deseo, qué gente extraordinaria, verdad?
      Te mando un fuerte abrazo!!
      Marisa

      Responder

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