Budín de Navidad y Rompón

Budín de Navidad y Rompón

Letras | Cocina

dsc08568Mi madre prepara el pan dulce todos los años, y no sólo para estas fiestas, lo hace cualquier otro día, aunque no haya para festejar más que las ganas de meterse en la cocina a esperar el trabajo lento de la levadura y después, claro, la embriaguez final de comerlo como postre, merienda o antídoto infalible para las tristezas.

dsc08571De siempre homenajeo a mi madre, pero desde que mi querida Eli, la madre de mi mejor amiga, se nos ha ido hace poco quién sabe a qué mejor mundo, me apura el miedo de perder la mía, me anda pisando los talones y arrancándome alguna lágrima por la que se fue y por la que aún nos queda, quiera Dios que el tiempo que ella elija seguir acompañándonos.

dsc08564Mi madre prepara el pan dulce con levadura fresca, frutas abrillantadas, esencias y todo lo necesario. El pan dulce con forma de panettone. En cambio, hoy, elegí una variante, igualmente rica, húmeda y fácil de servir pues su altura, como es el caso del panettone, no implicará un posible derrumbe del pan dulce o de partes de la porción cuando tome contacto con el cuchillo, o tampoco la pérdida de algunas de sus frutas que, a menos que la confianza sea mucha con aquel que se siente al lado, no sabremos si recogerlas o si dejarlas ahí, y en todo caso, ahogaremos infelizmente el antojo de presionarlas con los dedos y llevarlas a la boca en un bocado que para mí representa el motivo principal por el cual me acerco al pan dulce. Un bocado malogrado. Una pena evitable.

dsc08597El pan dulce de mi mamá lo comeré en su casa. Hoy, como dijimos, compartiré con usted la receta de este budín y si me permite, dos o tres nostalgias que me vienen cerrando el buen ánimo y el aliento si no les pongo un poco de orden.

Mi querida Elisa, para Navidad, preparaba el rompón, una bebida alcohólica típica chilena que lleva como ingredientes leche, huevos y agua ardiente, característica de la Región de los Lagos, al sur de Chile, donde habitaba. Y además, con “don Fredy”, así llamo yo a su marido, quien anda con ganas de unírsele como si acá no le sobrara el cariño, (tendré que arreglar cuentas con él algún día…) cocinaban las galletas navideñas con cardamomo, canela y clavos de olor. Puedo abrir aquel frasco de galletas con los ojos cerrados y aspirar el disparo punzante del perfume de las especias. Elisa cocinaba poco, pero lo hacía con gran organización, siguiendo un método y sin amilanarse hasta salir airosa y con resultado elogiable, como enfrentó y llevó a buen fin cada encargo (hasta el último de despedirse) que le entregó la vida o que buscó sola porque no podía estarse quieta.

dsc08579Homenajeamos, si le parece, a las madres, a las que no están y a las que siguen leudando panes dulces o caminando algún vericueto de los tantos que prefieren andar para que los hijos encuentren luego un destino más bondadoso.

Feliz Navidad! Para usted y su familia, para su madre, presente o no, feliz Navidad para todos!

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Budín de Navidad

Ingredientes:
150 ml de aceite de oliva extra virgen
200 grs de azúcar orgánico
50 grs de miel
3 huevos
Ralladura de un limón y una naranja
1 cdta. de extracto de vainilla
200 grs de harina integral
150 grs de harina de arroz integral
2 cdtas. de polvo de hornear
1 pizca de sal
2 cdas. de Cognac o de algún licor que tenga en casa
100 grs de fruta abrillantada picada
100 grs de nueces picadas groseramente
100 grs de almendras picadas groseramente
100 grs de pasas de uva

dsc08506Preparación:
Batir enérgicamente el aceite de oliva con el azúcar orgánico y la miel. Agregar los huevos enteros de a uno por vez, perfumar con las ralladuras del limón y la naranja y el extracto de vainilla. Mezclar las harinas con el polvo de hornear y la sal y añadir intercalando con el coñac. Si hiciera falta agregar un poco de leche.

Unir todas las frutas con una cucharada de harina integral para que durante la cocción permanezcan distribuidas uniformemente en la masa. Incorporar a la mezcla anterior las frutas revolviendo con movimientos suaves. Verter en un molde de budín inglés previamente embebido en aceite de oliva y estacionado unos minutos en el freezer.

dsc08514dsc08516Cocinar durante 50 a 60 minutos a fuego moderado o hasta que al insertar un palillo en su interior lo retiremos limpio.

Dejar enfriar por 5 a 10 minutos y desmoldar. Decorarlo con una reducción de mermelada de frutos rojos. Para ello diluir 2 cucharadas de mermelada con 2 de agua y 1 de miel a fuego lento. Perfumar la reducción con unas gotas de jugo de limón y esparcir sobre el budín. Decorar con las frutas de su preferencia.

dsc08552dsc08583Rompón de Eli

Ingredientes:
1 litro de leche
2 yemas de huevo
2 cdtas. de extracto de vainilla o las semillas de una vaina
1 palito de canela en rama
100 grs de azúcar orgánico
aguardiente: la cantidad que desee

dsc08530Preparación:

Hervir la leche con la vainilla, el azúcar y la canela. Cuando alcanza punto de ebullición retirarla del fuego.
Batir las yemas y agregarlas a la leche, cuidando de que no se corten. Para ello vertemos un poco de la leche sobre las yemas, revolvemos bien y luego las añadimos al resto de la leche.

dsc08544Volver la mezcla al fuego y batir hasta que comience a espesar. Dejar enfriar y por último agregar el aguardiente.
Envasar en una botella de vidrio y reservar en la heladera hasta el momento de servir. Debe estar bien frío.

dsc085581Marisa Bergamasco
(Aficionada a la escritura, al buen cocinar y al buen comer y a los buenos y grandes cariños, de profesión agente de viajes, soñadora de vocación, por siempre…)

Pizza con «amigos»

Pizza con «amigos»

Letras | Cocina

dsc07551Recorro un trayecto de cuarenta minutos o más todas las mañanas casi sin excepción desde hace más de una década. Es mi forma de ejercicio, y también de descanso. Como magníficamente decía un profesor de un amigo: “para descansar cambio de actividad”. La frase pareció hecha a mi medida. Que duerma, que me recueste, que apoye la cabeza en un sillón, que no haga nada por unos minutos, me suena a quimera y a lejano. Como el profesor, descanso haciendo distinto, y esta caminata, luego de la cocina, es una de mis actividades impostergables.

dsc07523Tracé una ruta que sigo estrictamente por motivos prácticos: menos tráfico, menos semáforos, más silencio. La meta es una gran plaza que rodeo una vez a paso furioso antes de emprender el regreso. Pero hasta la plaza, paso delante de algunos negocios y casas de familia cuyos ocupantes apostados afuera por diversas razones conozco al límite que superó holgadamente la primera instancia del mero saludo cotidiano. Así pasó con Jorge, el señor sastre de oficio y de bastante más edad que la mía, que cose en su pequeño atelier con la ventana abierta si el frío lo permite y conversa a través suyo con clientes, vecinos y todo aquel que pasa con ánimos de participar. Nacida y criada en un pueblo chico, en donde el saludo forma parte del protocolo imprescindible a seguir si se pretende una convivencia plácida y sin críticas, lo ofrezco con natural abundancia. Con Jorge nos lo intercambiamos algunas veces para inmediatamente despachar una charla que incluyó sus ancestros calabreses, los míos del Piamonte, su actividad, la mía, mis caminatas. Es pequeño como su local, sus ojitos parpadean muy rápido, como buscando atrapar en el aire las palabras que se le van atragantando porque también le salen muy rápido. Cuando no está ocupado con algún cliente, o concentrado en su máquina de coser, o lavando su taza de café en el bañito del fondo, le digo mi “buen día” acostumbrado, él repite su “hola” y la sonrisa se me queda pegada hasta que llego a la siguiente esquina. Apuesto que Jorge ríe su cuota por su parte.

dsc07529Pero antes saludo al encargado de un estacionamiento, muy cerca de casa, a quien vi convertirse de hombre enjuto, escaso de cuerpo, a una gran cara con mofletes y un perfil con el centro abultado que empuja el cinturón hacia la cadera. Atiende en un cuartito con ventana, una silla, un escritorio y un televisor para mirar El Chavo del 8, el Zorro, o a lo sumo algún noticiero local. Fuma siempre. Y me saluda siempre. Por las tardes, los sábados, al terminar su turno, se sienta en la única mesa en la vereda del Bar de Medina, a 20 metros del estacionamiento. Medina no es de saludar a menudo. Ése es otro que ha engordado hasta que su piel tirante parece poca para cubrirlo entero. Sus parroquianos, estimo, pertenecen a la clase que no trabaja y que no me explicó cómo y de qué viven. Cómo pagarán el vino y los estofados que prepara Medina y que anuncia con faltas ortográficas en el pizarrón que exhibe en la calle?

dsc07557Más adelante encuentro al dueño de un ovejero alemán viejo y tranquilo, aunque algo esquizofrénico (hablo del perro). Juega con él lanzándole una pelota de tenis en el frente de su casa para que el perro la persiga, se mueva hasta allí y se entretenga. “No hace nada”, me dijo, como todos los dueños de perros, cuando estuve cerca de los dos. Pasé sosteniendo el escalofrío, hasta que en una oportunidad vi al perro que “no hace nada” saltar con sus patas torpes sobre el pecho de otro transeúnte. Tuvimos una conversación muy seria, y finalmente lo eduqué. Ahora lo sujeta del collar o lo manda para adentro, y nos saludamos con un respeto y una gentileza propios de los buenos vecinos.

dsc07554Vecina del ovejero es una enfermera que toma mates con su hijo y el pekinés –que hasta el momento “no ha hecho nada”–, en la vereda frente a su puerta si el tiempo se pone amistoso. En esta puerta cuelga un cartel escrito a mano que dice “trabajos de enfermería”. El hijo tiene problemas de motricidad y sufre el síndrome de Down. Sin embargo, la enfermera sonríe amplio cada vez que me saluda y lo mismo el hijo. Antes los acompañaba el marido, hasta que un buen día (o no tan bueno) me sorprendí con una fotocopia con su foto pegada al poste de la luz de la avenida más cercana, pidiendo por su aparición y por cualquier dato útil a todo aquel que pudiese brindarlo. Nunca más lo vi.

dsc07560Mi último agregado a este elenco particular no es humano. Un invento curioso de la naturaleza que me disparó uno y otro “hola” y otro más reclamando mi respuesta que no llegaba. Volteé a los cuatro costados. No vi a nadie. Lo hallé luego en un balcón, sobre la rama fuerte de una planta de maceta. Un loro parlanchín que sacudía la cabeza como un caballo nervioso apelando a mi buena educación. Respondí enseguida. Faltaba más.

dsc07548De los numerosos visitantes de la plaza, incluida la feria de verduras de los días martes, cambio saludos y cortesías con tres de ellos. Una señora rubia a quien –al contrario de lo que le ocurrió al encargado del estacionamiento– he visto reducirse gracias al sudor copioso que le hace brillar la cara y la ropa deportiva corriendo cada mañana a su compás lento pero seguro. El cuarentón con atuendo apretado y pretensiones de galán (eso sí, un poco tímido) que hace solo unos meses se animó a saludarme y ahora, si coincidimos, reitera cada vez su “hola linda” con una sonrisa abierta y alguna frase corta y común. Tan apretado que corre… cómo lo hace? Y el señor jubilado, que pasea su perro también pekinés y saluda a todo aquel que conoce poniendo una vehemencia en la tarea, una aplicación de mejor empleado, de puntilloso y concienzudo que me obliga a creer que su acotada vida social corresponde a su ocupación más importante.

dsc07571De regreso a casa, en ocasiones, aprovecho de hacer algunas compras. Entonces hablo con Vicente en su verdulería, o con Miguel y el Chiche en la pescadería, con la japonesa de la dietética, el quesero, etc. Pero ese es otro cuento, y esos son otros amigos.
Hoy comparto con éstos, mis amigos simbólicos, una pizza integral cubierta de cosas ricas. La pizza fue creada para repartirse. A quienes acompañan mis caminatas y me mantienen alerta, a los humanos y a los otros, a todos, les dedico esta pizza con olivas, polpeta, tomates, hojas verdes y masa de harina integral con semillas en su interior. Ahí va la receta.

Pizza integral con olivas, polpeta, tomates y hojas verdes

dsc07538Ingredientes (para una pizza grande)

Para la masa:
300 grs de harina integral
200 grs de germen de trigo
½ taza de semillas surtidas tostadas (de sésamo, girasol, lino o las que tenga a mano)
30 grs de levadura fresca
1 cdta. de azúcar orgánico
3 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
agua c/n
1 cucharada de sal marina

Para la cubierta:
1 tomate redondo cortado en finas rodajas
½ taza de tomates cherrys cortados por la mitad
½ taza de tomates secos hidratados en agua
½ taza de aceitunas verdes descarozadas
½ taza de aceitunas negras tipo griegas descarozadas
1 unidad tipo polpeta de mozzarella cortada en rodajas
hojas de rúcula y berro c/n
sal, pimienta y orégano c/n
aceite de oliva c/n

dsc07449Preparación:
Para la masa de pizza:
Tostar ligeramente las semillas en una sartén o en asadera para horno. Puede mezclarlas y tostarlas a la vez, salvo las semillas de girasol, que deberá tostar por separado pues al ser más grandes tomarán más tiempo y no queremos quemar las otras. Reservar 2 cucharadas para el momento de servir.

dsc07454dsc07457Mezclar la harina integral con el germen de trigo, las semillas tostadas y la sal. Disolver la levadura con la cucharadita de azúcar y un poquito de agua tibia. Dejar leudar hasta que doble o triplique su volumen.
Disponer los ingredientes secos sobre la mesada en forma de aro. En el centro volcar la levadura, el aceite y un poco de agua. Incorporar gradualmente las harinas con los líquidos. Agregar agua en la medida que sea necesario. Debe resultar una masa elástica.

dsc07459dsc07464Dejar descansar por 1 hora o hasta que aumente su volumen.

dsc07469Estirar con las manos, presionando levemente con los dedos hacia los costados, formando un círculo del tamaño de la pizzera con un pequeño borde que servirá para contener los ingredientes de la cubierta. Podemos ayudarnos con el palo de amasar trabajando con suavidad para no aplastar la masa.

dsc07475Para la cubierta:
Descarozar las aceitunas y cortarlas por la mitad. Cortar por la mitad también los tomates cherry y los tomates secos hidratados. Mezclar las dos preparaciones y condimentar con aceite, sal y orégano.

dsc07489Pintar la superficie de la masa con aceite de oliva, sal marina y orégano. Disponer las rodajas del tomate redondo, condimentar nuevamente con aceite de oliva, sal y orégano y volcar encima la mezcla de aceitunas y tomates.

dsc07479dsc07486Presionar con suavidad tratando de hundir parte de los ingredientes de la cubierta en la masa. Acomodar las rodajas de la polpeta, terminar con pimienta y un poco de oliva y llevar a horno a temperatura moderada a fuerte durante 20 minutos o hasta que la mozzarella se vea dorada y la base de la masa esté crocante.

dsc07503dsc07511Al momento de servir, unir las hojas de rúcula con las de berro, condimentarlas con aceite y pimienta y agregarlas sobre la pizza. Espolvorear con las semillas tostadas.

dsc07518Marisa Bergamasco
(Aficionada a la escritura, al buen cocinar y al buen comer y a los buenos y grandes cariños, de profesión agente de viajes, soñadora de vocación, por siempre…)

“Biscotti del Re”

“Biscotti del Re”

Letras | Cocina

dsc06140dsc06152He hablado en otras ocasiones, y también recientemente, sobre Alessandra. Italiana, dirige junto a su marido el agriturismo Il Cucco, muy cerca de Bologna, en el que trabajan ambos más el hijo y más una familia compuesta de empleados y parientes desde hace quince años.

gruppo-cucco-con-grembiule-iigruppo-elis-campagnadavanzelisCuando la vida arrugue la frente y le ponga esa cara de complicada, piense como yo en los permisos que nos otorga cada tanto para ser y sentirnos felices, no importa cuánto dure, de cualquier manera, cuando nos mira con esa cara que consiente, es cuando más se hace querer, le ha pasado? Seguro que sí, con ceño fruncido o con la sonrisa del bienestar, la vida nos mantiene a todos en un sube y baja necesario para aprender a rescatar como único el momento de la subida, y a agradecer, durante el crudo aterrizaje, el haber estado presente, antes de allí, en la cima más placentera.

Los inteligentes, los adoradores del psicoanálisis, los espirituales, y sin ahondar, cualquier otro puede decirlo con palabras menos rudimentarias, el talento es asunto de pocos y no me ha alcanzado como quisiera. Sin embargo, no es ésta la dignidad que pretendo, más bien el desarrollo de la capacidad de agradecimiento que, como un ejercicio cotidiano, le estire y planche el seño a la vida cada vez que me ponga esa cara de mala. Sí, agradecer. Siempre. Para no quedarme sentada sobre el clavo de la discordia, inerte y reclamando. Asunto de pocos también. O de muchos menos…

En uno de sus episodios amables la vida extendió frente a mí la mano de Angelo y luego la de Alessandra, las apreté con autoridad. Las manos incorruptibles considerarían una ofensa la languidez en el trato. Y enseguida los abracé, rendida ante su cariño.

alessandra-e-angeloEl agriturismo Il Cucco es parte de un consorcio de cuatro agriturismos que trabajan juntos, solidariamente. Cada uno diferente en estructura, acogedores todos sin diferencia, abundantes en la respuesta a la más mínima solicitud de sus huéspedes.

panesaletta-ingressoPuede no creerme y tendría usted razón, pues ya formo parte de esta familia (me han honrado con el parentesco de “sorella”) y mis recomendaciones han perdido hace rato la objetividad que nunca tuvieron. Bien, vaya y a la vuelta conversamos. Allí, cerca de Bologna, en la campiña Emiliana, para ser precisos en Altedo, cerca de Ferrara, Módena, Parma y de algunas otras ciudades que incluyen los itinerarios turísticos y que podrá alcanzar fácilmente, sólo deberá esquivar la poderosa tentación de no moverse y dejarse mimar hasta la vergüenza.

Vaya suelto de prejuicios, para no creer que se acercan a robarle cuando le regalan algo en la mano o lo abrazan sin motivo o se hacen cargo de sus bolsos para que usted no los cargue o quieran saber de usted, y pregunten con auténticas ganas. Vaya si puede. Dele un pretexto a la vida, ella sabrá entender a cuál de sus alturas dulces subirlo…

El “biscotto del Re” es oficialmente, desde el año 2011, el primer producto De.C.O. de esta localidad de Altedo (Denominación Municipal de Origen, del Ayuntamiento de Malalbergo). De.C.O. es la marca de «producto típico local» para aquellos productos que constituyen una especialidad exclusiva del territorio municipal.

Historia del “biscotto del Re”
Finalizada la Primera Guerra Mundial, exactamente el 6 de junio de 1918, el Rey Vittorio Emanuele III efectuó una visita oficial a Altedo. Su Alteza Real, sobreviviente del frente Nord-oriental, fue escoltado por el Prefecto de Bolonia, altos oficiales y otras autoridades civiles. El cortejo llegó a las diez de la mañana a Altedo, estacionó cerca del molino de propiedad del alcalde Zeno Pezzoli y todos, Rey incluido, tuvieron que esperar a que el Sr. Pezzoli bajara del dormitorio.

Se cuenta que Zeno Pezzoli no tenía ninguna aptitud para madrugar, y evidentemente, ni siquiera las visitas reales lo aceleraban. (En tal caso, un Alcalde de Altedo, se arroga la envidiable primacía de haber hecho esperar al mismísimo Rey de Italia mientras dormía su cuota justa). Quizás, para aliviar esta incongruencia, la señorita Anna Pezzoli, hija del Alcalde, le ofreció al Rey un ramo de flores que estaba sobre la mesa, y al entregárselas, el agua del florero –para completar el ridículo– mojó sus austeros pantalones militares. Linda bienvenida…

Finalmente, el Alcalde bajó y el cortejo se encaminó hacia la Cooperativa Agrícola Marsiglia. El motivo oficial de la inspección era el de enseñarle al Rey las nuevas técnicas de cultivo del arroz, en particular la de la aradura, hecha desde entonces con maquinarias movidas por motor eléctrico y no más por las antiguas locomotoras a vapor.

Concluida la visita a la empresa, al Rey y a su séquito les fue ofrecido un suntuoso refresco. Para la ocasión, la señora Tuda Martinelli Pezzoli, madre del Alcalde Zeno, ideó un tipo de galleta parecida a las galletas que los soldados consumían en el frente: eran galletas dulces y ligeramente amargas, con almendras, cocidas al horno y un poco crocantes.

re2Al Rey le gustaron tanto que pensó mandar algunas a la finca de San Rossore, donde estaban sus hijos. Se dirigió a la señora Tuda, agradecido, y le ofreció la patente de la Casa Real para sus galletas, pero ella contestó que habían sido preparadas exclusivamente para su Majestad y no para ser expuestas en el comercio. Tomó luego una servilleta, la llenó de galletas, la ató por sus cuatro puntas y se la dio al Rey para que se la mandara a sus hijos. Sin embargo, antes de despedirse, le pidió al soberano la autorización formal para poderlas llamar oficialmente y para siempre «las galletas del Rey», i biscotti del Re.

Diez años después, durante la inauguración del monumento a Giosuè Carducci, en Bologna, Vitttorio Emanuele III, conversando con otras autoridades presentes, oye casualmente pronunciar el nombre de Altedo, y súbito exclamó: “Altedo? I Biscotti del Re!”

Estos bizcochos aún hoy se preparan en Altedo, especialmente para Navidad, Pascua y para la fiesta de las Oraciones, y se han convertido, junto al espárrago verde, en verdaderas y típicas especialidades altedeses.

Ésta es una de mis cimas más dulces: un paseo por Il Cucco y un recuerdo de una sobremesa larga masticando sin parar los biscotti recién hechos en el agriturismo, acompañados de un vino tardío orgánico que le venía a la medida… Cuénteme una de las suyas. Se anima?

Biscotti del Re (para obtener medio kilo de biscotti)
Adaptación de la receta de Alessandra Tosatti
Ingredientes:
150 grs de harina integral fina
150 grs de harina de arroz integral
2 huevos
130 grs de azúcar integral
100 grs de almendras peladas enteras
60 grs de cáscaras abrillantadas de limón o naranja*
½ cucharadita de bicarbonato de sodio
1 pizca de sal marina

dsc06093dsc06095dsc06100Preparación:
Mezclar las harinas con el bicarbonato y la sal y formar un aro sobre la mesada. En el centro colocar los huevos, el aceite y el azúcar. Unir los ingredientes líquidos a los sólidos incorporando de a poco estos últimos. Formar una masa homogénea y agregarle las almendras enteras y las cascaritas de los cítricos previamente picadas.

dsc061021Trabajar un poco más la masa hasta que las almendras y las cascaritas se distribuyan de manera uniforme.

* Las cascaritas de limón o naranja puede comprarlas en cualquier dietética. En este caso las hice caseras, hirviendo 3 limones y 2 naranjas a los que previamente exprimí su jugo. Luego de 5 minutos de ebullición (o cuando estén tiernas) quitarlas del fuego y descartar el agua. Cortarlas en finas tiras. Preparar un almíbar con 150 grs de azúcar orgánico y 150 ml de agua. Continuar la cocción de las cáscaras en el almíbar hasta que éste se reduzca. Retirarlas y pasarlas por azúcar orgánico. Cuando estén frías guardar en frascos de vidrio en la heladera.

Formar panes de aproximadamente 35 cm de largo y 5 cm de espesor. Llevar a horno a 180º por 20 minutos. Atención a no cocinarlos demasiado. Retirar y dejarlos enfriar.

dsc06108dsc06110dsc06112dsc06118Una vez fríos cortarlos en modo transversal en rodajas de no más de medio centímetro de espesor. Volver a hornear los biscotti durante 3 o 4 minutos. Retirarlos aún claros, no dorar.

dsc06123dsc06125Estos biscotti se mantienen por mucho tiempo si se conservan en un recipiente hermético o en una caja de lata.
Sírvalos con un vino tardío, o acompañe el té, el mate o el café si lo prefiere.

dsc06147dsc06145Marisa Bergamasco
(Aficionada a la escritura, al buen cocinar y al buen comer y a los buenos y grandes cariños, de profesión agente de viajes, soñadora de vocación, por siempre…)

Un tiramisú para Miami

Un tiramisú  para Miami

Letras | Recetas

dsc058711Betty me pidió hace unos días la receta del tiramisú. Betty vive en Miami, es de origen cubano y la casa en la que habita es hermosa. Tiene en el living un piano de cola negro que su hijo usaba cuando era más niño para practicar las lecciones que aprendía de su profesor y que yo aprovechaba algunas tardes para evocar las mías. El corazón de Betty es como su casa, grande y precioso, musical, habitable.
Mientras viví yo también en Miami la visitaba a menudo. Su barrio es una porción de ciudad un poco más verde que el resto, los árboles, por ejemplo, frente a su casa, tienen el tamaño de una majestad y como tal son tratados. Las calles amplias, el cielo abierto, la gente tranquila.
El mío, no muy distante, era más corriente. Pero me alcanzaba de cerca el privilegio de una isla vecina a tan sólo seis cuadras y un puente abovedado para abordarla.

brickel-puente-accesoDebajo de este puente, la bahía de Brickell Key, comienza a abrirse al mar por un camino ancho y de pronto poblado de delfines, y casi a diario de manta rayas y peces de menor tamaño y de colores vivos moviéndose entre las rocas de las orillas. Una isla pequeña frente al mar, de gente adinerada si la miramos con ojos de tercer mundo, aunque más o menos adinerada si vista con el opulento ojo americano.

miami-yates-bahiaAllí iba todas las mañanas a caminar y a respirar bien hondo, como una manera saludable y económica de mantenerme en forma. Era mi rincón de las plegarias, como lo describía en aquel tiempo. Un rincón para pedir y, aunque menos, porque los humanos somos difíciles de complacer, para agradecer. Ya otros han dicho con bastante razón que la bonanza es menos espiritual que la incertidumbre. Para alivio mío, este rincón acogía cualquier ceremonia que quisiera declararle.

miami-camino-duoDesde la primera mudanza de adolescente hacia la Universidad de Buenos Aires han pasado unas cuantas otras. En cada lugar buscaba hasta encontrar mi rincón y lo mudaba conmigo antes de resignarme a perderlo. Me sirvieron algunos de mis dormitorios (aquellos que podía aislar con dos vueltas de llave), un camino de campo cuando viví en el campo del sur, ciertos baños en ciertas ocasiones, y el rincón que mejor recuerdo es una iglesia a la que acudía en horas de la mañana para encontrarla vacía.

La isla de Brickell Key, aunque más poblada que una iglesia, ha sido el más íntimo de mis rincones. El qué más extraño. Su mar, expuesto continuamente al sol, era un espejo prodigioso, y era mi mar de todos los días… qué lugar más ancho y más digno ha visto usted para dejar una plegaria? Le recé tantas como me iban surgiendo desde la mañana anterior, cuando regresaba a casa y la rutina se entorpecía con cualquier embrollo de los habituales, cuando una nostalgia rancia me llegaba de improviso, cuando el sueño de un futuro deslumbrante se hacía presente con el miedo de no verlo llegar después, cuando tantas veces he sentido, como usted, un peso avasallando el alma sin razón evidente, una cierta tristeza que apena como cierta y al mismo tiempo se explica incierta… Tantas… muchas plegarias…

La versión saludable de este tiramisú está dedicada a mi querida Betty, como agradecimiento a su permanente cariño y lealtad. Gracias Betty! Por el piano, la confianza, las charlas, los consejos y esta memoria que me ha traído hasta aquí, de la bahía y su reservado mar agitando en el oleaje seguramente aún hoy las oraciones que le conté entonces.
Gracias Betty!

PD: gracias a los amigos temporarios de esta ciudad, a los perdurables y a los vecinos: Cecilia, Lucía, Roberto, Sonia, Florencia, Edith, Mabel, Ilda, Antonieta, Adriana y a los que faltan les pido dejen su nombre en los comentarios, me haría muy feliz saber de ustedes…

Tiramisú con bizcocho sin gluten y crema de coco
Ingredientes:

Para el bizcocho:
4 huevos
100 grs. de harina de arroz integral
100 grs. de azúcar orgánico
1 cdta. de extracto de vainilla

dsc05810Para la crema de coco:
700 ml de leche de coco*
2 yemas
100 grs. de azúcar orgánico
50 grs. de miel orgánica
100 grs de fécula de maíz
100 ml de agua o c/n para diluir la fécula de maíz

Para ensamblar el tiramisú:
1 taza grande de café tibio
cacao amargo c/n

Preparación:
Batir las yemas con un tercio del azúcar y el extracto de vainilla.

dsc05819Por otro lado batir las claras a nieve con el resto del azúcar. Incorporar suavemente, un poco a la vez, las claras al batido de yemas intercalando con la harina.

dsc05816dsc05825Colocar la preparación en un molde rectangular previamente forrado en papel manteca y rociado con aceite vegetal. En este caso usé uno siliconado.

dsc05841Cocinar en horno a 200º durante 10 a 12 minutos.

Para la crema de coco:

dsc05851Batir las yemas con el azúcar y la miel. Agregar la fécula de maíz disuelta en un en el agua y pasada por colador para no introducir posibles grumos. Incorporar la leche de coco y llevar a fuego mediano hasta que espese, revolviendo para evitar que se nos pegue en el fondo.

dsc05848Cuando alcanza el punto de hervor, bajar el fuego a mínimo, cocinar por 2 o 3 minutos más y dejar enfriar.

dsc05853Para ensamblar el tiramisú:
Preparar el café, suave o fuerte, según su preferencia. Dejar entibiar.

dsc05857Cortar el bizcocho en tres capas.

Comenzar a ensamblar disponiendo la primera capa sobre la base donde lo serviremos, mojarla con el café -con cuchara o pincel- y agregar una cantidad abundante de la crema de coco. Repetir el proceso con las otras capas y terminar con la crema y el cacao amargo cernido en colador para que caiga delicadamente.
Llevar a la heladera para que el postre se enfríe y los sabores se amalgamen, al menos 2 o 3 horas antes del momento de servir.
Me gusta acompañarlo con una copita de café helado, usted puede darme la razón o probar con algún licor que sea de su agrado o quizá un con vino añejo.

dsc05898La leche de coco*
Es importante buscar alternativas en nuestra dieta a la leche y otros productos lácteos si queremos disfrutar de los alimentos que nos gustan y evitar el malestar que nos provocan. La lactosa de la leche, por ejemplo, es un azúcar natural que el ser humano no puede digerir y como consecuencia de su consumo experimenta molestos problemas gastrointestinales. No siempre somos conscientes de estas molestias, claro, pero quienes sí las advierten se dice que padecen de intolerancia a la lactosa, cuando en realidad, esta intolerancia, la sufrimos todos.

La leche de coco es 100% vegetal y por tanto no contiene lactosa ni ninguna proteína láctea. Es un ingrediente muy empleado en la cocina asiática como base de diferentes platos y salsas. Se utiliza también, y como en el caso de nuestro tiramisú, en repostería. Se puede servir directamente como refresco, o se puede usar para cocinar (curry de pollo a la leche de coco, langostinos con leche de coco, arroz con leche de coco, flan de coco, budín de coco, etc…)

Son muchísimos los beneficios que el coco nos brinda: acelera el metabolismo, ayuda a quienes intentan perder peso y regula los padecimientos de quienes sufren de la tiroides. Sus grandes cantidades de sales minerales y potasio favorecen la mineralización de los huesos. Ofrece un bajo aporte de hidratos de carbono y es beneficioso para el sistema digestivo, ya que sus cantidades de fibra son muy propicias para las alteraciones intestinales. Su alto contenido de vitamina E sirve de antioxidante, junto a vitaminas hidrosolubles del grupo B.
Muchos consideran la leche de coco como un alimento milagroso, ya que ayuda a proteger el organismo y a curarlo de múltiples afecciones internas y externas.

En resumen, estamos en grado de afirmar que esta leche prodiga grandes beneficios para nuestra salud.
Puedo recomendar la marca Chaokoh, en lata de 400 ml, que es la que uso, y con excelentes resultados. La consigo en una casa que vende productos japoneses, pero está disponible también en las dietéticas. Si no logra ubicarla, en los supermercados cuentan con una marca brasilera envasada en botellas de 200ml de vidrio que es muy buena también, aunque el sabor a coco es un poco más tenue.

Marisa Bergamasco
(Aficionada a la escritura, al buen cocinar y al buen comer y a los buenos y grandes cariños, de profesión agente de viajes, soñadora de vocación, por siempre…)

Memorias con pan integral y tostada del Mediterráneo

Memorias con pan integral y tostada del Mediterráneo

Letras | Cocina

dsc052771Hace unos años, no tantos, escribí una novela. Andaba ligera como a los trece. Con las ideas y el andar apurados por una dicha como de primer beso. Vivía en la luna (ya he dicho esto antes?), con el permiso, sin embargo, de algunos terrestres, que abrigaban -mientras- la esperanza de que la historia se convirtiera en éxito. Mejor que en la luna. Vivía en la tierra de una familia inventada que me quedaba a la medida, ambas cosas, la familia y la tierra, y soñaba el lujo de una otra vida posible hecha al molde de quien escribe a diario y con ese sudor bien puede ganarse el pan.
No he vuelto a ser así de feliz. Y si algún otro mundo he de crear más adelante, sé que no habrá tal dicha. Como no hubieron más besos primeros. Sólo aquel gozo único, de hallazgo y pudor, de enorme promesa, de fiesta, de una hermosura que sin doler dolía…

Escribí este fragmento para la escritora mexicana Ángeles Mastretta, intento de confesión personal o relato para responder al suyo, que hablaba entonces acerca de lo que evocamos sin temor. Cuáles otros, sino los períodos felices, son los elegidos?
Quise copiarlo luego de ver a Tamara, una niña dulce en edad de primeros besos que me atiende en el almacén de alimentos naturales. Y lo hace con primor, razón para apreciarla y decirle que sí cuando nos pide algo. “Hice tu pan”, me contó antes de darme mi beso de despedida. “Mi mamá casi no me deja probarlo, le encantó y a mí también”. Y preguntó si podía mencionarla.

dsc05272Tamara trabaja entrañablemente, al tiempo que avanza hacia sus futuros recuerdos. Qué habrá de evocar cuando crezca para sentirse feliz? Los besos de ayer por la tarde? La graduación de la escuela? Los ratos irrepetibles con su mamá?

La receta de este pan es para ella, y para quienes comparten las ideas y el estilo de vida propios de una alimentación saludable. Es para usted, que evoca un período feliz y a lo mejor quiera hacerme partícipe y comentarlo. Yo convoco a los míos y huelo aroma a pan casero, que es aroma de paz y aroma a trigo molido como el que me convidan mis memorias más queridas. Y las suyas, a qué huelen?

Pan integral

Ingredientes:

500 grs de harina integral
400 grs de germen de trigo
100 grs de salvado de trigo
50 grs de levadura fresca
2 cucharadas al ras de sal marina
½ taza de aceite de oliva extra virgen
1 cdta. de azúcar integral
agua c/n (aprox. 100 ml para disolver la levadura más 250 ml para formar la masa)

dsc05241Preparación:

Disolver en un bowl la levadura con el azúcar, ayudándonos con un tenedor. Agregar el agua tibia y mezclar hasta disolver los grumos. Tapar con papel film y dejar leudar (esto tomará de 5 a 10 minutos).
En otro bowl mezclar la harina integral, el salvado de trigo, el germen de trigo y la sal. Abrir un hueco en el centro con las manos y verter la preparación de levadura cuando haya triplicado su volumen. Agregar el aceite de oliva y un poco de agua (siempre en el centro) y comenzar de a poco a incorporar los ingredientes secos desde los costados. Regular la cantidad de agua, en exceso arruinará nuestra masa, buscamos que sea consistente, no blanda.

pan-preparacion-x-2-levaduraModo tradicional:
Formar un bollo y tapar con papel film. Dejar levar hasta que duplique su volumen. Volcar sobre la mesada y amasar dándole la forma aproximada de nuestro molde. El molde deberá estar pincelado con aceite de oliva y estacionado en el freezer durante unos minutos. Cuando duplique su volumen colocamos la masa en el molde de pan y dejamos levar nuevamente.

dsc05269Cocinar en horno moderado durante aproximadamente 45 minutos. Desmoldar sobre un repasador y envolverlo hasta que tome temperatura ambiente.

dsc05281Modo rápido:
Si no tiene tiempo, como a menudo nos ocurre, puede amasar y cocinar directamente, obviando las etapas del leudado de la masa. El pan resultará igual de exquisito, sólo que un poco más compacto.

Tostada del Mediterráneo

Tostar una rebanada de pan integral. Frotar con un ajo partido por la mitad cuando el pan aún esté caliente. Proceder igual con la mitad de un tomate (el que más le guste, yo amo los cherrys). Terminar con aceite de oliva, pimienta y una pizca de sal marina.

dsc05288dsc05291Harinas integrales versus Harinas blancas

La harina integral es el resultado de moler el grano de trigo entero, es decir, conservando todas sus partes:

1- la cáscara o cubierta (salvado): contiene minerales (calcio, magnesio, hierro, potasio, sílice, etc.) y fibra (ésta es fundamental en la regulación de la absorción y movilidad intestinal)

2- el germen: posee proteínas y vitaminas muy importantes (B1, B2, B6, E, K, etc.), además, gran cantidad de minerales (potasio, fosfatos, calcio, magnesio) y algunos de ellos en pequeñas cantidades (oligoelementos) como el hierro, cinc, manganeso, yodo y flúor entre otros.

3- el albumen o parte interna: contiene almidón y otros hidratos de carbono (necesarios para el sistema nervioso). La presencia de vitaminas del grupo B (que se encuentran en el germen de trigo), ayuda a la transformación y aprovechamiento adecuados de estos nutrientes. De esta manera, los hidratos de carbono son asimilados de forma saludable.

Por el contrario, en la molienda para la elaboración de la harina blanca o refinada, se le extrae al grano de trigo tanto la cáscara como el germen y se utiliza exclusivamente el albumen. Por lo tanto, se encuentra desprovista de valiosos nutrientes que son importantes para una dieta balanceada. A esto cabe agregar que, en general, la harina blanca –para su mejor conservación – contiene aditivos y conservantes nocivos para la salud.

Por eso es tan aconsejable reducir al mínimo el consumo de productos refinados como las harinas o los azúcares.

Marisa Bergamasco
(Aficionada a la escritura, al buen cocinar y al buen comer y a los buenos y grandes cariños, de profesión agente de viajes, soñadora de vocación, por siempre…)