El Dulce!

El Dulce!

Letras | Cocina

Si pudiera comerlo sin añadirle alguna que otra humillación a mi cintura, la cantidad deseada sería la de una piscina olímpica como la grandiosa que en San Jorge, mi pueblo natal, me permitió una infancia de natación y juegos. Subiría a zancos su trampolín de cinco metros y desde allá arriba, con los ojos y la impudicia hacia abajo, no haría sino zambullirme en el jugoso placer que ciertas noches, así de textual y por excederme, me quita el sueño.
Mención honorífica o pecado capital para el también milenario, como el aceite de oliva, chocolate.
Amargo o semi amargo, con avellanas o leche, con rhum, con whisky, con café, con ganas!

dsc04953Recuerdo con disgusto mi primera impresión de él en la mamadera que hasta ese tiempo estaba compuesta sólo de leche. Una mañana, la madre mía y de todo lo dulce, decidió que fuera más suculenta o más interesante o todo a la vez, y mezcló la leche con una cucharada de cacao y un poco de azúcar. No puedo precisar el esfuerzo que me costó asimilarlo –consideremos que de niños, los sabores que conocemos, son los introducidos desde afuera–, y tampoco cuánto me tardé en volver a pedirlo por deseo proprio, sin embargo, a partir de ahí, él y yo formamos un matrimonio de los perdurables, sin abandonos ni litigios, un matrimonio perfecto. Como el que lo une al aceite de oliva.

dsc04960La combinación del chocolate, suave y sedoso, con el aceite de oliva, frutado y vivaz, es perfecta, según The Olive Oil Times. Y existe una explicación científica de por qué el chocolate se lleva tan bien con el aceite de oliva. El chocolate está compuesto de elementos sólidos de cacao, manteca de cacao, vainilla y azúcar. La manteca de cacao, siendo muy grasa, invade la lengua al ingerirla y también nuestros sentidos. Para ello dejamos entrar al aceite de oliva en la receta. Con los polifenoles -una clase de antioxidantes- que contiene, disminuirá estas grasas, secará la boca y permitirá al sabor del cacao llegar límpido y liviano, hermoso diría yo: un deleite!

Para el postre, después de introducirlo, elegí chocolate. Conozco quienes no lo comen, y no se sorprenda, el mundo es muy grande, de modo que en otra ocasión, si me lo permite, seguiremos hablando de dulces para aquellos que por algún motivo lo evitan.

Chocolate Chantilly

Ingredientes:
5 cucharadas de aceite de oliva extra virgen (varietal Frantoio o Manzanilla)
200 grs de chocolate 70% picado en trozos
175 ml de agua
flor de sal o sal marina
50 grs de miel orgánica

Preparación:
Disponer el chocolate con el agua en una cacerola sobre fuego bajo o preferentemente a baño María. Revolver hasta que el chocolate se derrita.

Transferir la mezcla a un bowl de acero inoxidable. Incorporar 3 cucharadas del aceite de oliva y la miel y colocarlo sobre otro bowl que contenga cubos de hielo y agua fría. Con un batidor manual, trabajar la mezcla por 5 minutos o hasta que la veamos suave y cremosa.

Inmediatamente formar quenelles con dos cucharas grandes y acomodarlas sobre papel manteca. Mantenerlas refrigeradas.

dsc04998dsc05007Al momento de servir, rociar con el aceite de oliva restante y con una pizca de flor de sal para lograr un perfecto sabor de chocolate a la naranja.

dsc05020Mmmmm!!!

Marisa Bergamasco
(Aficionada a la escritura, al buen cocinar y al buen comer y a los buenos y grandes cariños, de profesión agente de viajes, soñadora de vocación, por siempre…)

La gran luna. La «super luna»

La gran luna. La «super luna»

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La he visto ya. Es impenetrable en su hermosura! Con un contorno definido a lápiz, y un halo de luz y una voz que enmudece.
Avergüenza mirarse y mirarla. Es el beso del cielo…
Salí a buscarla entre los hostiles edificios, pero ella ganó, y yo también.

Le comparto una de mi madre, que aún vive, aunque no ya con la gracia y los gestos de niña que me consintieron – o mejor, enviciaron – hasta mi primera juventud. Ella veía, en la mancha grisácea que lleva dentro la luna llena, un carro tirado por caballos, y me explicaba cada vez dónde empezaba y donde terminaba su diseño, con la sonrisa ancha y plena y los dedos señalando el cielo. Yo veía lo mismo, claro, porque me gustaba pensar entonces que pudiese ser cierto.

Tantas veces me dio vuelta este asunto de la luna como para empezar un libro, un cuento, una novela, un ensayo, no sé, algo para decir. Me parece buena idea y de pronto la descarto. En fin, cosas que me vienen en mente, cosas con emoción…

Me adelanto al postre que le traeré en el próximo encuentro, porque esto de la luna me puso en estado de tomar chocolate con leche, como aquel que me preparó mi madre en la mamadera del año… nunca lo diré…

dsc04900No creo que sea necesaria la receta, sin embargo, y aprovechando el aire de confidencia, le dejo mi versión adulta:

dsc049051 cucharadita de cacao amargo (vamos a endulzarlo luego, no precisamos cacao dulce, y además es más natural)

2 cucharaditas de azúcar integral (no queremos las calorías vacías del azúcar blanco, en cambio, preferimos el consumo habitual de azúcares no refinados que contribuye a aumentar la ingesta de compuestos antioxidantes)

1 taza de leche de cabra (por los beneficios de su alta digestibilidad)

Mezclar el cacao amargo con un poquito de agua caliente para facilitar la disolución de posibles grumos. Agregar la leche caliente y endulzar con el azúcar orgánico.

dsc04912Y que le pese al invierno nuestro desafío!!

dsc04918PD: Hay días en que la tierra me provoca ganas de llorar, la tierra con sus trabajos y algunas de sus gentes. Pero cómo se puede vivir -me pregunto mientras voy y corro y tolero lo que viene llegando- en la luna para siempre?

Marisa Bergamasco
(Aficionada a la escritura, al buen cocinar y al buen comer y a los buenos y grandes cariños, de profesión agente de viajes, soñadora de vocación, por siempre…)

“Il Grande Libro dei Cuochi”

“Il Grande Libro dei Cuochi”

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dsc04878Alessandra es una muy buena amiga italiana, como Roberto, Elisabetta y Cristina, de quienes hace apenas un mes, y como regalo de cumpleaños, recibí Il Grande Libro dei Cuochi (El gran libro de los cocineros), del ícono de la cocina italiana Gualtiero Marchesi. Cuatro kilos de hojas de arte y oficio.
Apuro la emoción, y ya luego le contaré sobre las demás recetas de este libro –o algunas–, pues usted sigue con hambre, la responsabilidad es toda mía y el plato de fondo que traduciré lo más acertadamente posible se lo deberá a Charlie Trotter, uno de los casi 20 famosos chefs que colaboraron con la realización de este gran libro. Es americano, y dice –con sus propias palabras– “cocino como Miles Davis tocaba el jazz. Todo está en la creación de algo, en ese momento, que es exclusivamente mío”. Espero que le agrade Miles Davis, o al menos que coma pescado, porque quiero proponerle un nobilísimo salmón, que él cocina sobre vegetales y envuelto en un corazón de papel manteca. Aquí lo variaremos un poco, pues a mí no me gustan las verduras con sabor a pescado, entonces los separaremos.

Salmone al cartoccio (del libro Il Grande Libro dei cuochi, di Gualtiero Marchesi)
Receta de Charlie Trotter

dsc04876 (1)Corazón de salmón (traducido ahora al español romántico…)
Ingredientes:
1 porción de filete de salmón (100 grs por persona “normal”) Hay a quienes no le alcanzaría…
1 cabeza de hinojo
1 rama de apio
8 zanahorias baby
2 cucharadas de cebollita de verdeo picada
Sal y pimienta a gusto
4 aceitunas negras –tipo griegas– descarozadas y picadas groseramente *
Ralladura de cáscara de limón *
Jugo de limón *
Papel manteca
ACEITE DE OLIVA (por supuesto!)

dsc04867Preparación:
Calentar el horno a 220ºC.
Cortar el papel manteca en forma de corazón. Cada mitad del corazón deberá tener más del doble del tamaño del filette de salmón. Pincelar una de las mitades con abundante aceite de oliva. Repetir el proceso y reservar los dos corazones.

Cortar en finas rodajas el hinojo, deshilar el apio y cortarlo en bastones de 5 o 6 centímetros y luego cada bastón en finas juliana. Cortar a lo largo por la mitad las zanahorias baby (si es una zanahoria común cortarla en bastones y luego en julianas como el apio). Picar la cebollita de verdeo.

dsc04922dsc04932dsc04947Salpimentar el salmón. Agregarle la ralladura de la cáscara de medio limón y masajear bien la carne con los dedos. Rociar con aceite de oliva y continuar masajeando. Colocar el filette sobre el papel manteca y rociarlo con jugo de limón. Agregar unas gotitas adicionales de aceite de oliva y sellar el corazón uniendo los bordes de las dos mitades. Disponer sobre una placa apta para horno.

dsc04860* La ralladura y el jugo de limón y las aceitunas son un agregado personal, pequeños pero emocionantes cambios. No lo aclaro por vanidad, es más bien por prevención, espero que nuestro chef Trotter no se moleste.
Condimentar las verduras cortadas con sal, pimienta y las hierbas de su preferencia. Sumarle las aceitunas cortadas. Agregar aceite de oliva y mezclar bien. Acomodar las verduras sobre otro corazón de papel manteca pincelado con oliva. Sellar sus bordes y disponer en la misma placa del salmón.

Hornear por 10 minutos o hasta que el papel manteca adquiera un color ligeramente tostado.
Abrir el corazón de papel que contiene las verduras. Hacer un espacio a un costado de las verduras, abrir el corazón de papel del salmón, sacarlo con cuidado y acomodarlo en el papel que contiene las verduras.

Rociar con aceite de oliva antes de servir y agregar pimienta a gusto.

Consumo feliz y en grandes cantidades el aceite de oliva. Como en el aperitivo, comprobará en este plato que el moderador del discurso aquí es nuestro señor presidente, el aceite. Él corregirá la dulzura del salmón, añadirá tonos picantes y carácter a nuestros vegetales, y finalmente, servido en crudo, refrescará los sabores e iluminará el plato con su brillo.

Si no es de los que comen pescado, puede reemplazar el filette por una porción de pollo de su preferencia (pechuga o muslo). Rectificar el tiempo de cocción en caso del muslo, necesitará unos minutos más.

La foto del plato terminado se la dejamos a su autor.

dsc048841Buon appetito!

Marisa Bergamasco
(Aficionada a la escritura, al buen cocinar y al buen comer y a los buenos y grandes cariños, de profesión agente de viajes, soñadora de vocación, por siempre…)

Los mejores aceites del mundo y sus envases

Los mejores aceites del mundo y sus envases

foto-blog-new-york-compEn tanto usted termina su aperitivo, me entretengo repasando las últimas noticias de la farándula aceitera. Le comparto una que habla del tesón, de la pasión por hacer no un buen trabajo sino uno de excelencia, del amor hacia este cultivo que es –todo él y sus implicancias– un arte.
Producir aceite de oliva, como lo dijimos, requiere habilidad y trabajo duro. Producir los mejores aceites de oliva exige mucho más que eso.

El pasado 18 de abril, el panel de jueces de la “New York International Olive Oil Competition” dio a conocer los mejores aceites de oliva del año 2013. The New York International Olive Oil Competition, celebrado en las instalaciones del International Culinary Center (ICC), es uno de los certámenes más importantes para el aceite de oliva. Los ganadores reciben una importante atención y cobertura por parte de la prensa especializada, chefs, supermercados y consumidores.

Al certamen se presentaron más de 700 aceites distintos, procedentes de 23 países productores, que se sometieron a una prueba de sabor a ciegas.

foto-blog-cata-ciegasUn total de 20 países llevaron a casa 260 premios, desde los Best of Class, Gold y Silver. El país que más premios recibió fue Italia, con 83 reconocimientos, luego España con 51 y Estados Unidos con 36.

Además, la publicación especializada estadounidense The Olive Oil Times ha querido complementar este elenco, buscando los mejores diseños internacionales de envases para el aceite de oliva. Se evaluaron los registros de acuerdo a los siguientes criterios: nivel de impacto y singularidad en el mercado, ingenio, distinción, utilización de la tipografía, ilustración o fotografía y calidad de la estructura general del diseño. Fueron otorgados tres galardones: al diseño más auténtico, al envase más innovador y al mejor diseño general.

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Aquí algunas fotos de los envases, una monada como decía una amiga. Verdaderos estuches o joyeros. Son perfumes o aceites?, me pregunto… El empaque justo para un bálsamo que no hace sino perdurar, agradar, sanar y maravillar a muchos, entre los que me encuentro y doy gracias!

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Marisa Bergamasco
(Aficionada a la escritura, al buen cocinar y al buen comer y a los buenos y grandes cariños, de profesión agente de viajes, soñadora de vocación, por siempre…)

Con el aceite adelante…

Con el aceite adelante…

Letras | Cocina

gota-aceite-primera-entrada1Comience por el aceite. Él va a guiar aquel menú que todavía le es esquivo. “No sé qué comer,” ¿le ha pasado? Entonces sabemos que no es nuestro estómago el que decide, si no nuestro libre albedrío, nuestra creatividad, nuestro tiempo disponible y también, aunque en menor escala, nuestra economía. Lo invito a pensar en el aceite, primordial, milenario, bendito elixir, ciertamente de oliva –la aclaración lastima y sobra–, para elaborar ese plato que no quiere dejarse ver.
Empecemos por una entrada, saciar el primer apetito es esencial, pues ignorado, nos confunde y obliga a comer cualquier embrollo sobornados por la prisa. Encontremos un ingrediente simple, en lo posible hermoso, y si no cuenta con él provéaselo para mañana, me lo agradecerá. No tenemos tiempo para un primer plato elaborado, o nos alcanzará, con todo y sus consecuencias funestas, el escozor del primer apetito. Unas láminas de queso parmigiano, unas finas lonjas de prosciutto crudo, un manojo de tomates cherrys partidos al medio o un tomate grande cortado en rodajas, unas hojas de endivia untadas en mostaza tipo Dijon (de grano entero) y aceto balsámico, o unas hojas de ensalada mantecosa o criolla o de las que le provea su verdulero y haga las veces de cucharas o cucharitas, un par de higos cortados en cuatro (no hasta su base) y rellenos con queso de cabra –óptimo–, o el queso que más nos deleite, ojalá siempre noble, unas cintas sutiles cortadas en mandolina de zucchinis bien verdes o zanahorias o apios o hinojos o espárragos crudos, extenderme es agotar su lectura, pues es muy poco probable que no halle ninguno de los anteriores, caso contrario, me fío de su intuición y buen gusto.

prosciutto-parmi-e-olioDispuesto nuestro elegido sobre un plato, rocíelo gentilmente desde lo alto del aire íntimo de la cocina con un hilo del buen oliva, o empápelo si es de los míos, y aprecie, degustando lento, las virtudes y el sabor de aquello que se ha llevado a la boca.

foto-blog-cherrys-olive-oilLento. Los jugos se disuelven, el aceite lo invade todo y a usted lo sana y lo mima. Lento… Ha tenido el valor de esquivar el pan, no desestimo sus cualidades en otras instancias, no es válido en ésta, justo minutos antes del plato principal que enseguida preparamos. – ¡Ya voy Ernesto!

Mi marido. Está desgranando el queso y no encuentra el aceite. Nadie lo ha cambiado de lugar, el aceite no es algo que andemos mudando muy a menudo. Él no lo ve, como casi la mayoría de lo que busca.
Usted sabrá perdonarme, y entienda que un marido que reclama es un niño al punto justo del berrinche. Conviene acercarse antes de que la cocina, muy literalmente y a mi pesar, arda…

A propósito de entradas, lo dejo con algunas recetas de “Salsine e Paté” de mi amiga italiana Alesandra Tosatti, dueña del agriturismo Il Cucco, a pocos kilómetros de Bologna. Aceite de oliva en mano y papel y lápiz en la otra. Y a untar lo que halle a mano. Aplaco al hombre y vuelvo, lista para el plato fuerte…

alessandra-e-angeloSalsa de huevos y mostaza
Ingredientes:
4 huevos duros
2 cucharadas de Mostaza tipo Dijon o de grano entero
30 ml de vinagre de vino
150 ml de aceite de oliva extra virgen
3 cucharadas de ciboulette picado o perejil, a elección
1 cucharada de ralladura de cáscara de limón
un diente de ajo
Preparación:
Mezclar todos los ingredientes en el mixer, agregando más aceite si lo considera necesario, hasta obtener una salsa de consistencia semi-cremosa. Corregir sabor con sal y pimienta a gusto.

aceitunas-verdes-y-chorro-aceiteSalsa de atún
Ingredientes:
300 gr de atún al natural
6 anchoas
una cucharada de alcaparras
3 yemas cocidas
una cucharada de aceto balsámico
200 ml de aceite de oliva extra virgen
sal y pimienta a gusto
Preparación:
Mezclar todos los ingredientes en el mixer hasta obtener una salsa de consistencia semi-cremosa. Corregir sabor con sal y pimienta a gusto.

Paté de espárragos verdes
Ingredientes:
6 espárragos verdes
una yema de huevo cocida
una cucharada de perejil picado
una cucharada de jugo de limón
una cucharada de queso parmigiano
4 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
Preparación:
Cocinar al vapor los espárragos por 6 minutos. Triturarlos en el mixer junto a los demás ingredientes hasta obtener una salsa de consistencia semi-cremosa. Corregir sabor con sal y pimienta a gusto.

Grazie Alessandra! 

Marisa Bergamasco
(Aficionada a la escritura, al buen cocinar y al buen comer y a los buenos y grandes cariños, de profesión agente de viajes, soñadora de vocación, por siempre…)